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jueves, 18 de septiembre de 2008

Y el empresario se hizo comunista

A la palestra el presidente de la patronal, Díaz Ferrán...

- ¡Hay que hacer un paréntesis en la economía de libre mercado! -






Neoliberalismo con piel de gallina. Bancos centrales asustados. Estados paternales consitiendo los desmanes de sus pródigas empresas.

Nadie se atreve a dejar que el sistema se engulla a si mismo.




Los funcionarios no funcionan.
Los políticos hablan pero no dicen.
Los votantes votan pero no eligen.
Los medios de información desinforman.
Los centros de enseñanza enseñan a ignorar.
Los jueces condenan a las víctimas.
Los militares están en guerra contra sus compatriotas.
Los policías no combaten los crímenes porque están ocupados en cometerlos.
Las bancarrotas se socializan, las ganancias se privatizan.

Es más libre el dinero que la gente.

La gente está al servicio de las cosas.

Del Libro de los abrazos, Eduardo Galeano

miércoles, 18 de junio de 2008

El libro de los abrazos - Eduardo Galeano



Hace poco más de un mes que me compré este libro, y desde entonces nada ha sido como tenía que ser.

Los textos de Galeano son de aquellos que, como las bebidas fuertes, deben ser digeridos de poco en poco, controlando el ritmo, descubriendo los matices de cada sorbo, y por los que merece la pena rellenar el vaso.
Es América Latina gritando a pleno pulmón, resonando Europa aquel verso de los que nunca pudieron hablar. Por ellos habla Galeano. Desde "Las venas abiertas de América Latina" hasta "Espejos", el uruguayo clama por aquellos menos, por los que no son, por los mas.

Digo que nada ha sido como tenía que ser porque todo reza vida en el libro, y tiene su contrapartida en mi existencia y en la de todo el mundo que me rodea. Cada "abrazo" habla de un momento de mi día, de una noticia de la prensa, de un sentimiento que no consigo expresar... Hoy, como de costumbre, he abierto y he leído:




Los nadies


Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies
con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la
buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la
buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mańana, ni nunca, ni en
lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la
llamen y aunque les p ’que la mano izquierda, o se levanten con el
pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueńos de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre,
muriendo la vida, jodidos, rejodidos:

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.

Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.

Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la
prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.



Escrito en 1989, hoy sigue el mundo lleno de "nadies". Hoy Europa quiere deshacerse de millones de "nadies", ya no los necesita. La crisis destapa que ya no son necesarios. Han dejado de ser recursos humanos, y nunca han sido seres humanos.

La Europa Social en retirada. (Público)