miércoles, 15 de julio de 2009

Sorolla en el Prado

No suelo aconsejar por estos lares, pero lo de hoy ha merecido la pena.

Aprovechando la cercanía de Madrid, he visitado la exposición que desde el pasado 26 de mayo y hasta el 9 de septiembre se expone en el Museo del Prado dedicada al genial pintor Joaquín Sorolla (1863-1923). Me animó a ello sobre todo la noticia de que entre las obras de la exposición se encontraban los murales que el hispanista A.M.Huntington encargó personalmente al pintor valenciano sobre los diferentes pueblos de España, y que hasta la actualidad han decorado la Hispanic Society de Nueva York de la cual Huntington fue fundador.

Del resto de cuadros comentar alguna reflexión. Sorolla cultivó el realismo para plasmar la realidad del tiempo que le tocó vivir. Mientras que algunos pretenden ver en el valenciano al pintor de la clase alta por excelencia, que lo fue, no es menos cierto el interés de Sorolla por el realismo social de la época que tan brillantemente transmite, con toda la crudeza de la situación en obras como ¡Otra Margarita!, en el cual aparece una mujer que tras haber matado a su hijo recién nacido es conducida en un vagón de tren por dos guardias civiles de similar rictus (ver fotografía); o Trata de blancas, en el que en un vagón de tren similar aparece una vieja mujer que hace las veces de meretriz, junto a varias niñas de rostro pálido que se encaminan a su mismo destino (fotografía). Así pues, Sorolla supo llevar a gala su prestigio por el cual era solicitado para la realización de determinadas obras que le llevaron a codearse con la alta sociedad burguesa, mientras al tiempo mantenía intacto su interés por la dramática situación social en que se hallaba inmersa España.



También es verdad que con Sorolla emerge el contrapunto dialéctico al noventayochismo español, caracterizado por el pesimismo y la oscuridad, del arte y de las ideas, que no por ello menos lúcidas y dignas de atención. Sorolla se convierte en el genio de la luz, y transmiste a través de sus obras la felicidad de su situación profesional y familiar. A ello notablemente ayudó el ser del paisaje valenciano que lo vio vivir.



De los murales de la Hispanic Society sólo queda comentar lo valioso de semejante documento etnográfico. A través de ellos, Sorolla muestra al mundo la variedad de los pueblos de España trasmitiendo con ello la idea de que el ciudadano español constituye una entelequia de difícil solución. La imagen de Sorolla expone una España plural, hecha de muchos pueblos diferentes, con culturas diferentes e historias sin origen común. No hace política, sino que con el pincel realiza una simple y concluyente lección de antropología. España no es una, al menos en lo que a culturas se refiere.



viernes, 26 de junio de 2009

Triste jornada

Ayer fue un día triste, a lo micro y a lo macro.

Mientras por un lado, el Congreso de los Diputados votaba mayoritariamente en contra de la justicia universal aplicada por los tribunales españoles hasta la fecha; una especie de justicia macrosocial y transnacional que no entiende de fronteras y que en ocasiones resultó ciertamente incómoda para algún que otro interés propio y nacional (véase la entrada en el blog de Escolar), por otro lado, las Cortes de Aragón aprobaban la nueva Ley de Centros de Ocio de Alta Capacidad tras un frenético proceso de redacción en el cual a la nula participación ciudadana se han unido preocupantes visos de inconstitucionalidad y caciquismo político, al que por otra parte estamos hartamente acostumbrados.

A todo ello ayuda notablemente la ceguera y sordera de una sociedad civil acomodada, que no ve motivo de preocupación alguno, pues ninguna de las dos noticias afectan hasta el momento a su ombligo y alrededores. Existe una tremenda desmotivación por lo público, por aquello que de alguna manera u otra nos afecta a todo el mundo por igual, aunque la relación sea indirecta, lo cual se traduce en una creciente legitimación hacia las fuerzas de poder que a día de hoy ocupan los puestos de responsabilidad política. Nuestra aquiescencia los legitima e incluso les confiere mayor poder, alienando nuestro ser social.




Pero la culpa no es sólo nuestra. Ayer por la tarde, mujeres y hombres contrarios a la implantación del macroproyecto de juego Gran Scala, intentaron asistir con normalidad a la votación de la Ley en las Cortes de Aragón. Fueron tratados como terroristas por parte de las autoridades de la sala, que llegaron a amenazarles con la expulsión del recinto ante cualquier tipo de intervención. Posteriormente, algunos de "nuestros representantes políticos" tuvieron la desfachatez de añadir la importancia de esa ley debido a la respuesta que suponía de cara al interés de los ciudadanos. VERGÜENZA.

Hoy esto no importará, ya veréis. Ha muerto Michael Jackson y los medios de comunicación se avalanzan como fieras a repetir las idas y venidas de este producto mediático. Más que nada, por si alguno se atrevía a escuchar o leer algo que no le convenía, no vaya a ser que por dos o tres que lean cosas que no debieran se les acabe el negocio.

martes, 21 de abril de 2009

Cruzando puentes

Esto no lo he encontrado navegando, ni escuchando la radio,

de esto me he enterado en clase, quien lo iba a decir.

Esta tarde, en Antropología Urbana y para tratar el tema de la cultura urbana hemos visto la película documental "Cruzando puentes: los sonidos de Estambul" del director Fatih Akin. Recomiendo la película a toda aquella persona que quiera conocer Estambul desde la perspectiva de su cultura musical, una manera diferente de hacer antropología. Durante todo el documental se va prestando atención a las mixturas musicales que hacen de Estambul el crisol de culturas que siempre fue, y que por más que le pese a algún rancio nacionalista seguirá siendo. Para muestra un botón:

El grupo se llama Siyasiyabend, y la canción se titula "Boyle olur mu".



Lo que he podido copiar de la letra, pues el documental estaba subtitulado, decía:

No saben nada
tampoco quieren saber nada

No saben nada
tampoco quieren saber nada

No ven nada
tampoco quieren ver nada

No ven nada
tampoco quieren ver nada

Mira a esos ignorantes
creen que el mundo es suyo.
Si no haces lo de ellos,
eres malo.

Malo.

No les hagas caso
no les escuches, amigo.

martes, 17 de marzo de 2009

No lo pienses dos veces

Siempre quise contarte

que por las noches Zaragoza suena a guerra

... pero hoy hay algo en el aire

que anuncia primavera.

domingo, 8 de febrero de 2009

Hojas nuevas (en la oscuridad)


Hubo un tiempo de país oscuro, más incluso que el de ahora, donde la cultura perfumaba el hedor pestilente que dejaba una política podrida en pañales, como la de ahora; y donde alumbraba una tierra hecha de muchas tierras, hechas a su vez de muchas lenguas, y que no pocas veces cayeron en silencios.


Más allá de Cánovas, Borbones o Saboyas, el siglo XIX destacó por artistas oscuros. Anónimos y oscuros, que daban brillo a unas gentes que habían visto tiempos mejores, y donde escribir era pensar en voz alta, o escrita, y que por lo tanto había que hacerlo con la lengua de la madre; sólo por el simple placer de no detenerse en traducir los sentimientos, que no tienen diccionario, y no por puro maniqueismo fariseo.






De Follas Novas, 1880.

Rosalía de Castro


Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.

Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.

Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.

En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.