Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de febrero de 2009

Hojas nuevas (en la oscuridad)


Hubo un tiempo de país oscuro, más incluso que el de ahora, donde la cultura perfumaba el hedor pestilente que dejaba una política podrida en pañales, como la de ahora; y donde alumbraba una tierra hecha de muchas tierras, hechas a su vez de muchas lenguas, y que no pocas veces cayeron en silencios.


Más allá de Cánovas, Borbones o Saboyas, el siglo XIX destacó por artistas oscuros. Anónimos y oscuros, que daban brillo a unas gentes que habían visto tiempos mejores, y donde escribir era pensar en voz alta, o escrita, y que por lo tanto había que hacerlo con la lengua de la madre; sólo por el simple placer de no detenerse en traducir los sentimientos, que no tienen diccionario, y no por puro maniqueismo fariseo.






De Follas Novas, 1880.

Rosalía de Castro


Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pé dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.

Cando maxino que es ida,
no mesmo sol te me amostras,
i eres a estrela que brila,
i eres o vento que zoa.

Si cantan, es ti que cantas,
si choran, es ti que choras,
i es o marmurio do río
i es a noite i es a aurora.

En todo estás e ti es todo,
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Caminant

De madrugar me quedo con la radio, con las sorpresas que me da cada mañana, con los poetas que descubro,

jueves, 20 de noviembre de 2008

Un lugar donde resistir

Desde el día que vi esta película, me gusta aguardar en mi butaca a que acaben los créditos.



Ignorante de la vida, la había escuchado en multitud de ocasiones pero no sabía quien era su autor. Para mi siempre fue la de Kamchatka...


PALABRAS PARA JULIA (1979)

(José Agustín Goytisolo)
Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir
con la alegría de los hombres
que llorar ante un muro ciego.
Te sentirás acorralada
te sentiras perdida y sola
tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto
que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en tí como ahora pienso.
Un hombre sólo una mujer
así tomados de uno en uno
son como polvo no son nada.
Pero cuando yo te hablo a tí
cuando te escribo estas palabras
pienso también en otros hombres.
Tu destino está en los demás
tu futuro es tu propia vida
tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas
que les ayude tu alegría
tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en tí como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella ya verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte
nada más pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.
Y siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en tí como ahora pienso.